jueves, 26 de diciembre de 2013

¿Cómo explicar por qué eres virgen?


¿Cómo explicar por qué eres virgen?

“¿Eres virgen! ¿En serio?”
Alguien te hace esta pregunta y no te queda más remedio que responderle. ¿Te daría vergüenza decir que sí? ¿Qué le contestarías? Aquí aprenderás a manejar esta situación.

 ¿Qué es ser virgen?

La persona que es virgen es aquella que no ha tenido relaciones sexuales.
Algunos quizás digan que, estrictamente hablando, siguen siendo vírgenes porque no han llegado a la penetración. Pero hay que tener en cuenta que las relaciones sexuales incluyen otros actos.
Tener sexo oral o anal o masturbar a otra persona es tener relaciones sexuales.
Conclusión: Quien haya tenido algún tipo de relación sexual —lo cual incluye el sexo oral o anal o masturbar a otra persona— no puede decir que es virgen.

 Nota:   Imagínate, por ejemplo, que alguien te regala 1.000 dólares en efectivo. ¿Arrojarías el dinero desde lo alto de un edificio para que se lo lleve cualquiera que pase por allí?

Con el sexo y la virginidad sucede algo parecido. “No pienso regalarle mi virginidad a un tipo cualquiera, alguien de quien después tal vez ni me acuerde”, dice una chica de 14 años llamada Sierra. Tammy, una chica de 17, también comenta: “El sexo es como un regalo muy especial: hay que darle el valor que merece”.

 Y tú, ¿qué piensas?


  • Y si dos personas solteras se quieren de verdad, ¿está bien que tengan relaciones sexuales?
Tras evaluar el asunto, muchos jóvenes han decidido mantener una conducta limpia y permanecer vírgenes hasta el matrimonio. No se lamentan de su decisión y tampoco están amargados. Mira lo que comentan algunos:
  • “Estoy contenta de ser virgen. ¿Cómo voy a estar triste si me estoy ahorrando un montón de problemas y enfermedades?” (Emily)
  • “Me alegro de no llevar las cicatrices de un sinfín de tristes historias de pasión. ¡Y qué alivio es estar completamente segura de no tener una enfermedad venérea!” (Elaine)
  • “Sé de varias chicas de mi edad, y hasta mayores, que se arrepienten de haber tenido relaciones y que ahora reconocen que habría sido mejor esperar. No quiero que me pase lo mismo.” (Vera)
  • “Hay tantos jóvenes que sufren por haber echado a perder su virginidad o por andar acostándose con medio mundo. Dan lástima. De veras que es una pena.” (Deanne)
Conclusión: Si quieres resistir las tentaciones o combatir la presión de grupo, primero debes tener claro por qué has decidido permanecer virgen 

 ¿Y si te preguntan?


¿Cómo les explicas a los demás por qué eres virgen todavía? Para empezar, no siempre tienes que dar una explicación.
“Si me doy cuenta de que lo único que quiere alguien es burlarse de mí, no le sigo el juego. Le digo algo como: ‘Eso no es asunto tuyo’, y lo dejo con la palabra en la boca.” (Corinne)
“Hay gente en la escuela que solo te pregunta para burlarse y reírse de ti. Cuando veo que eso es lo que quieren, no les digo nada.” (David)

“Cuando hablas con seguridad, dejas claro que rechazas esa conducta porque estás convencida de que eso es lo correcto, no porque alguien te esté obligando.” (Jill)
Conclusión: Si no dudas de tus convicciones, serás capaz de explicárselas a los demás, y puede que te sorprenda su reacción. Melinda, de 21 años, cuenta: “En el trabajo, hasta me han felicitado al enterarse de que soy virgen. No piensan que sea rara por eso; más bien, admiran mi fortaleza moral”.


NOTA: "Tener sexo antes de casarse es como regalarle a cualquiera un costoso collar, es algo que te rebaja. Es como usar de alfombra un valioso cuadro. Tener relaciones antes de casarte es como abrir un regalo antes de que te lo den’. Además, estarías usando ese regalo sin la persona con la que tenías que haberlo compartido: tu esposo.” (Victoria)

¿Podemos confiar en las noticias?



MUCHAS personas desconfían de lo que ven y escuchan en las noticias. Por ejemplo, en una encuesta Gallup realizada en 2012 en Estados Unidos se preguntó a las personas cuánto confían en la imparcialidad y exactitud de las noticias que presentan los periódicos, la radio y la televisión. De cada 10 entrevistados, 6 respondieron “no mucho” o “nada”. ¿Está justificada su desconfianza?
Un gran número de periodistas, así como las agencias para las que trabajan, han expresado su compromiso de producir reportajes informativos y confiables. Sin embargo, hay factores que despiertan dudas. Analicemos algunos de ellos.
  • LOS MAGNATES DE LA COMUNICACIÓN. Los principales medios de comunicación están en manos de un pequeño pero poderoso grupo de corporaciones. Este ejerce una gran influencia a la hora de decidir qué historias se cubrirán, cómo se contarán y cuánta publicidad se les dará. Como la mayoría de esas corporaciones busca ganar dinero, dichas decisiones pueden estar condicionadas por intereses económicos. De modo que si una noticia amenaza con reducir sus ganancias, tal vez no salga a la luz.
  • LOS GOBIERNOS. Muchas de las noticias tienen que ver con asuntos políticos. Los gobiernos tratan de convencer a la gente para que apoye a sus dirigentes y sus programas. Y como son una de las fuentes más importantes de información, no es raro que haya cooperación entre sus portavoces y los reporteros.
  •  LA PUBLICIDAD. En la mayoría de los países, los medios de comunicación necesitan dinero para operar, y casi todo proviene de la publicidad. En Estados Unidos, por citar un caso, las revistas obtienen entre el 50 y el 60% de sus ganancias de la publicidad; los periódicos, el 80%, y la radio y la televisión, el 100%. Como es natural, los anunciantes prefieren no patrocinar programas que puedan dañar la imagen de sus productos o su forma de hacer negocios. Si no les gusta lo que se presenta, por ejemplo, en un canal de noticias, siempre pueden anunciarse en otro. Sabiendo esto, algunos editores eliminan historias que podrían perjudicar a sus patrocinadores.
  • LA DESHONESTIDAD. No todos los periodistas dicen la verdad; algunos fabrican sus historias. Hace unos años, por ejemplo, un reportero de Japón decidió hacer un documental sobre el daño que estaban causando los buzos a los corales de Okinawa. Como no encontró ningún coral dañado, él mismo mutiló uno y lo fotografió. También se pueden manipular las fotografías para engañar al público. Los programas de edición fotográfica son muy efectivos y hay algunas alteraciones que son prácticamente imposibles de detectar.
  • EL ENFOQUE DE LA NOTICIA. Aunque los hechos sean tan sólidos como la roca, la forma en la que se presentan dependerá del criterio del reportero. ¿Qué información se incluirá en la historia y cuál no? Quizás un equipo de fútbol haya perdido un partido por dos goles. Ese es el hecho, pero la razón por la que ha perdido es una historia que el periodista puede contar de muy diversas maneras.
  • INFORMACIÓN INCOMPLETA. A fin de hacer más impactantes las noticias, muchos reporteros suelen eliminar los cabos sueltos y los detalles que complican la historia. Esto resulta en que algunos datos se exageren y otros se minimicen. Y como en televisión a veces solo hay un minuto para presentar una historia compleja, los presentadores y los reporteros se ven obligados a omitir detalles importantes.
  •  LA COMPETENCIA. En las últimas décadas se ha multiplicado la cantidad de estaciones de televisión, de modo que la gente pasa cada vez menos tiempo viendo un solo canal. A fin de mantener su interés, los canales de noticias se ven forzados a ofrecer un producto original o entretenido. El libro Media Bias (Parcialidad en las noticias) dice lo siguiente: “Las noticias [de televisión] se han convertido en una sucesión interminable de imágenes impactantes. Además, las historias se han acortado para ajustarse a la capacidad de concentración [cada vez menor] de los televidentes”.
  • LOS ERRORES. Los periodistas son seres humanos y cometen errores. Una palabra mal escrita, una coma mal puesta o un error gramatical pueden distorsionar el sentido de una oración completa. O quizás no se documenten con cuidado todos los hechos. Y si un reportero tiene prisa porque le han puesto fecha límite, es fácil que tenga problemas con las cifras. Por ejemplo, podría escribir “10.000” en lugar de “100.000”.
  • CONCLUSIONES EQUIVOCADAS. Dar una noticia cien por cien exacta no es tan fácil como se cree. Lo que hoy parece un hecho, mañana podría no serlo. Por citar un caso, antes se creía que la Tierra era el centro del sistema solar, pero hoy sabemos que gira alrededor del Sol.

 El equilibrio es importante

Es cierto que no podemos creer todo lo que vemos en las noticias, pero eso no quiere decir que no debamos creer absolutamente nada. La clave está en ser cautelosos y objetivos.
 A continuación se enumeran algunas preguntas que le ayudarán a “probar” las palabras que lee y escucha:
  • ¿QUIÉN PRESENTA LA NOTICIA? ¿Es confiable la persona u organización que la presenta? ¿Tiene fama de ser seria, o sensacionalista? ¿Quién aporta los fondos?
  • ¿CUÁL ES LA FUENTE? ¿Se nota que se ha realizado una buena investigación? ¿Cuántas fuentes hay? ¿Son confiables y objetivas? ¿Son equilibradas las historias, o han sido seleccionadas para presentar un solo punto de vista?
  • ¿CUÁL ES EL OBJETIVO? ¿Se busca informar, o entretener al público? ¿Se está tratando de vender algo o de apoyar alguna causa?
  • ¿CUÁL ES EL TONO? ¿Refleja enojo, malicia o afán de criticar? Entonces, lo más probable es que se trate de un ataque y no de una noticia imparcial.
  • ¿CONCUERDAN LOS DATOS CON LOS DE OTRAS FUENTES? Si las historias se contradicen, tenga cuidado.
  • ¿ESTÁ ACTUALIZADA LA INFORMACIÓN? Algo que hace veinte años se consideraba cierto puede que hoy no lo sea. Por otro lado, las noticias de última hora suelen estar incompletas.